Doctor de la Pelea: Lesiones en las Costillas

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Doctor de la Pelea: Lesiones en las Costillas

Mensaje por IGN el Sáb Jul 11, 2015 1:25 pm

Incluso con tantos dólares gastados y tantas millas viajadas para promover la pelea estelar, el destino no pudo evitar meter las manos en UFC 189. Ahora, sabes que José Aldo fue presa de las debilidades de su caja torácica, Conor McGregor enfrentará al contendiente número uno, Chad Mendes y los tipos de Dublín y Sacramento estarán enfrentándose por el título interino y una futura pelea contra Aldo, el estoico rey que porta la corona de peso pluma.

Sin embargo, la lesión de Aldo fue aparatosa. Los primeros reportes indicaban que había sufrido una fractura en las costillas en su entrenamiento. Luego un diagnóstico reveló que Aldo podría llegar a la noche de la pelea: era un moretón en el hueso y lesión en el cartílago. Después se volvió en una fractura de costilla, y eso fue todo. Así que hablamos con nuestro Doctor de la Pelea, el doctor Michael Kelly—un especialista en medicina del deporte, médico de peleas, y autor del libro Fight Medicine—sobre por qué las lesiones de costillas apestan, los detalles que marcan la diferencia entre un hematoma óseo y una fractura y porqué los peleadores deberían quedarse en cama en lugar de ser golpeados en el pecho.

Dr. Michael Kelly: Las costillas tienen dos funciones. La primera es proteger los órganos vitales que se ubican debajo de las costillas—el corazón, pulmones, gran parte de los riñones están acomodados debajo de ellas. La segunda es que funcionan cómo una base para los músculos intercostales y como una estructura opuesta al diafragma para crear un vacío en la cavidad del pecho para que los pulmones puedan expandirse cuando respiras hondo, cuando respiras ligeramente, o rápido—los movimientos de las diferentes partes de las costillas se afectan. A medida que incrementas tu ritmo respiratorio y lo que se llama volumen corriente, comenzarás a exhalar fuertemente a medida que las costillas se mueven en la dirección contraria y el diafragma regresa en la dirección opuesta.

Algunas personas tienen costillas extras—usualmente en el área cervical—y algunas personas tienen menos, supongo que por mutaciones en nuestro ADN. Pero generalmente, tienes diez conjuntos de costillas estabilizadoras, conectadas al hueso del esternón. Hay cartílago en medio del hueso y el esternón—que se llama articulación costocontral. Costo es el hueso, condral, cartílago. Están entrelazadas: hay una línea definitiva que puedes sentir, pero algo que parece cartílago podría ser hueso y algo de hueso podría ser cartílago—es como una transición. Cuando te pasas a las costillas flotantes—la 11 y 12—no están pegadas al frente del esternón. Por lo general, un golpe fuerte de alto impacto como en de un accidente automovilístico afectará las costillas superiores y la parte anterior superior. Los lados inferiores y la parte trasera de las costillas por lo general se lesionan en deportes de combate.

Debajo de cada costilla, tienen una arteria, vena y nervio. Pequeños músculos que conectan una costilla con otra rodean esos nervios intercostales. Ese nervio está muy expuesto y es muy sensible. Su alguna vez te golpean en las costillas en un ángulo ascendente, dolerá y lo sentirás de inmediato.

Cualquier irritación en las costillas puede afectar y cambiar el patrón de respiración—uno de los tratamientos principales cuando tienes una fractura en las costillas es controlar el dolor para que el paciente no cambie su patrón de respiración de manera tan drástica. Si comienzan a hacer lo que llamamos auto-ajustar, cuando mueven las costillas excepto la lesionada, esa parte del pulmón no se expande. Cuando el pulmón no tiene movimiento libre, tu cuerpo tiende a acumular fluido en esa área, y el fluido resultante eventualmente puede causar neumonía.

Una costilla en un hueso curvo, y las consecuencias de una fractura dependen de la manera en que se fracturó. Si la fractura es paralela a la línea longitudinal de la costilla, eso causará más dolor y no será angustiante si hay otra lesión ahí—está debilitada, pero no es probable que se parta o cause problemas. Si la fractura es perpendicular a la costilla, otro golpe puede obligar que la costilla se fragmente y se entierre en los órganos debajo de ella.

A veces vemos fracturas donde hay más de un hueso lesionado y tienes un fragmento que no está conectado al otro y eso se vuelve más riesgoso.

En cuanto al dolor se refiere, el dolor generado será similar en los tres tipos de lesión [fracturas de costilla, hematomas óseos y lesiones en el cartílago]. Es muy difícil diferenciarlo con un examen. Y muchas personas no son consientes de que el término hematoma óseo evolucionó hasta que las lecturas de las máquinas de resonancia magnética se volvieron más comunes. Lo que vemos en la resonancia es que el hueso se enciende para indicar lesiones, pero el periostio—la parte superior del hueso—estaba intacto. Así que técnicamente, un hematoma óseo es una fractura microscópica que está por debajo del periostio. Una vez que la capa superior del hueso comienza a romperse, se convierte en una fractura.

Las lesiones de cartílago a veces son más problemáticas a largo plazo porque el cartílago no tiene buen suministro sanguíneo, así que tiene a sanar de manera pobre. Cuando las lesiones deportivas incluyen una lesión al cartílago, a menudo se requiere que esa pieza de cartílago sea removida porque no está sanando o acomodándose donde solía estar. Con las costillas, a menudo en la parte anterior baja, puedes romper una pieza de cartílago u esta nunca se adhiere de nuevo, entonces tienes un pedazo de cartílago flotando y estorba y causa un problema intermitente. Podíamos verlo comúnmente antes en jugadores de futbol, de recibir golpes recurrentes a la misma área. Cada vez que se mueve, se adhiere menos y se vuelve un problema más grande. A largo plazo las lesiones de cartílago son más problemáticas.

A veces es difícil diagnosticar una lesión de costilla. Los rayos X son famosos por ignorar fracturas en las costillas, especialmente si es longitudinal y corre paralela a la estructura de la costilla. Si no vemos una fractura transversal, muchas veces la tratamos igual si resulta ser un hematoma óseo, fractura o lesión de cartílago, y puedes ser un poco más indulgente al dejar que un atleta participe en actividades en lugar de algo que nos muestra algo completamente diferente en los rayos X. Si la logras ver en la radiografía, definitivamente es un problema.

Los análisis a veces pueden ser un poco confusos y necesitas una tomografía para ver el hueso desde ángulos distintos. E incluso entonces, será difícil saber qué es lo que está pasando. Mucho de eso tiene que ver con la anatomía de las costillas: tienes un hueso tubular al que tratas de proyectar rayos X desde múltiples direcciones, o interpretar desde el cambio en la posición de los protones de la resonancia. Los huesos tienen una estructura tubular—todos los huesos son tubulares, pero las costillas además son delgadas, estrechas y curvas—y eso suavizará las ondas de sonido, ondas de rayos X, o las ondas acústicas en diferentes direcciones en lugar de una superficie plana que puedes ver claramente.

Solíamos usar un vendaje para tratar las lesiones de costilla, pero ya no se usa porque en realidad incremente el riesgo de neumonía: exageraba el cambio del patrón de respiración. Lo principal es proteger el área y proveer analgésicos adecuados para asegurarse de que el paciente mantenga movimientos normales al respirar, luego esperar a que el cuerpo sane por si mismo. Si el atleta tiene mucho dolor, a veces trabajamos con un bloqueo a los nervios intercostales: usando un ultrasonido, puedes guiar una aguja e inyectar un medicamento anestésico al nervio y bloquear el dolor por algunas horas, para que el atleta pueda respirar con normalidad hasta que el proceso de sanación comience. A veces, dependiendo del umbral de dolor del atleta hacemos ese proceso hasta dos veces al día durante los primeros días para ayudarles con el dolor inicial.

Por lo general, el tiempo de curación es de seis semanas, aproximadamente. Una lesión de cartílago probablemente tardará más—puede tardar hasta tres meses para que el cartílago sane . Y los músculos intercostales se lesionan además del hueso, y si están muy inflamados podemos inyectarlos para relajarlos y asegurarnos de que el  patrón de respiración se mantenga normal. Además de eso, en realidad es cuestión de esperar.

Nunca he visto un número de atletas caer instantáneamente luego de un golpe fuerte a las costillas, más bien en la parte anterior—es similar a un golpe al hígado, donde las piernas se paralizan y de pronto el peleador está en el suelo.

No he visto una en la que haya sangre, pero vi un tipo que recibió un golpe fuerte a las costillas por encima del hígado, y terminó con una laceración en el hígado además de la fractura. También vi un tipo que recibió un golpe sobre el bazo y terminó con una laceración en el bazo. De manera interesante, también sufrió de mononucleosis, entonces debido a eso, su bazo se agrandó. Probablemente él no debería seguir practicando deportes de contacto.

Fuente:http://fightland.vice.com/es_mx/blog/doctor-de-la-pelea-lesiones-en-las-costillas

IGN
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